
CSW se suma a los llamados para la liberación inmediata del hijo de 16 años de un pastor, detenido el lunes 16 de marzo junto a su padre en Morón, Ciego de Ávila, Cuba.
Si bien el pastor Elier Muir Ávila, líder de la Iglesia Independiente Tiempo de Cosecha, fue liberado a las 5:30 p. m. del mismo día de su detención, su hijo Jonathan Muir Burgos permanece bajo custodia, acusado de participar en las protestas que tuvieron lugar en Morón los días 13 y 14 de marzo.
Las detenciones del pastor Muir Ávila y su hijo se produjeron en un contexto de agitación social, con protestas que se extendieron por toda la isla tras siete noches consecutivas de apagones y una grave escasez de alimentos y medicinas en muchas partes del país. Entre estas protestas se incluyeron las de Morón, durante las cuales, en la madrugada del 14 de marzo, algunos manifestantes saquearon e incendiaron las oficinas del Partido Comunista de Cuba en la ciudad. Según los informes, un manifestante resultó herido de bala. El gobierno cortó el acceso a internet en la ciudad y sus alrededores, en un aparente intento por impedir la difusión de noticias sobre las protestas.
Si bien Jonathan no ha sido acusado formalmente, según se informa, fue interrogado sobre su presencia en la protesta y sobre lo que pudo haber dicho, incluyendo si pidió explícitamente libertad. El reverendo Mario Félix Lleonart Barroso, activista por la libertad religiosa, ha pedido que se tomen medidas urgentes en favor de Jonathan, señalando similitudes entre el caso y el arresto del pastor Lorenzo Rosales Fajardo y su hijo adolescente tras las protestas nacionales del 11 de julio de 2021.
El reverendo Lleonart Barroso, quien dirige el Instituto Patmos, una organización independiente de la sociedad civil centrada en Cuba, afirmó que en ambos casos los pastores tenían un largo historial de ser blanco del gobierno debido a su liderazgo en iglesias independientes y no registradas. El pastor Muir Ávila recibió varias visitas en 2024 de líderes religiosos que actuaban a petición de la Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCCh) y de funcionarios del gobierno local, quienes le advirtieron, según el Instituto Patmos: «Solo existen iglesias reconocidas por el PCCh y solo pueden ejercer su ministerio los pastores que este reconoce; por lo tanto, ni él ni su iglesia estaban autorizados a existir».
Jonathan padece una grave afección médica y existe preocupación por su salud. El gobierno cubano tiene un largo historial de utilizar a los hijos de líderes religiosos como táctica de presión. A principios de este mes, funcionarios del gobierno intentaron reclutar -al servicio militar y por la fuerza- al hijo de 23 años de otro pastor no registrado.
La directora de incidencia política de CSW, Anna Lee Stangl, declaró: «CSW exige que el gobierno cubano entregue de inmediato a Jonathan Muir Burgos a la custodia de sus padres. La detención de un joven de 16 años con una grave afección médica, simplemente por intentar ejercer su libertad de expresión, es inconcebible. A pesar de la gravedad de la situación en la isla —con hambre generalizada, escasez de medicamentos, brotes de enfermedades y fallas en el suministro eléctrico—, la respuesta del presidente Miguel Canel Díaz y del Partido Comunista de Cuba es detener y encarcelar a quienes se atreven a exigir un cambio. La comunidad internacional debe dejar claro al gobierno cubano que su acoso, amenazas y detenciones arbitrarias de civiles pacíficos, especialmente niños, son inaceptables y deben cesar».