
CSW ha lanzado hoy una campaña que insta al gobierno de Colombia a restablecer protecciones específicas para los líderes religiosos, en reconocimiento del riesgo particular que enfrentan en regiones caracterizadas por la presencia de grupos armados ilegales y criminales.
La campaña invita a personas de todo el mundo a firmar una petición que será presentada al ganador de las próximas elecciones presidenciales del país, programadas para el 31 de mayo.
Se centra en los cambios realizados al Decreto 1066 y al Sistema Nacional de Protección (SNP) en 2023, mediante los cuales el gobierno eliminó a los líderes religiosos de una lista oficial de categorías de poblaciones especialmente vulnerables, impidiéndoles acceder a mecanismos oficiales de seguridad y programas de protección especial destinados a quienes son considerados más vulnerables.
La campaña destaca los casos de 11 líderes religiosos en Colombia que han sido asesinados, ejecutados extrajudicialmente, bajo desaparecidos forzada o secuestrados desde diciembre de 2024, incluido el pastor protestante José Otoniel Ortega, quien fue asesinado a tiros el 31 de diciembre de 2025, por individuos armados mientras celebraba la víspera de Año Nuevo con su familia en el barrio Santa Elena del municipio de Fundación, departamento del Magdalena.
También se destacan los casos del pastor Marlon Lora, quien fue asesinado junto a su esposa y sus dos hijos adultos mientras almorzaban en un restaurante después del servicio dominical en el departamento del Cesar en diciembre de 2024; el pastor Darío Iván García, quien fue abatido a tiros por dos sicarios encapuchados mientras regresaba a casa con miembros de su iglesia y tres hijastros tras un servicio de oración en el departamento del Magdalena en enero de 2025; y siete líderes de iglesias protestantes cuyos cuerpos fueron encontrados en una fosa común en el departamento del Guaviare en julio de 2025, tres meses después de haber desaparecido tras atender citaciones de un grupo guerrillero.
Anna Lee Stangl, directora de Incidencia y líder del equipo de las
Américas de CSW, afirmó:
«En los últimos dos años, Colombia ha vuelto a
niveles de violencia que recuerdan los días más oscuros del prolongado
conflicto interno del país. Como voces de paz, justicia y libertad en sus
comunidades, los líderes religiosos son objetivos evidentes para los grupos
armados ilegales y criminales que continúan propagando el miedo en todo el
país. Quienquiera que gane las próximas elecciones presidenciales en Colombia
debe convertir en máxima prioridad las promesas de ‘paz total’ con las que fue
elegido el gobierno actual, incluyendo el reconocimiento de la vulnerabilidad
específica de los líderes religiosos y el restablecimiento de su acceso a los
programas de protección gubernamentales y a los mecanismos de seguridad».
Notas para los editores:
- Haga clic aquí para ver y firmar la petición.
- Algunos líderes religiosos pueden acceder a programas de protección solicitándolo como líderes sociales; sin embargo, este es un proceso más largo y no cuenta con las mismas garantías que anteriormente se otorgaban a los líderes religiosos.