
Líderes religiosos y comunidades en diferentes regiones de Colombia han presentado denuncias altamente preocupantes sobre coerción e intimidación electoral por parte de grupos armados ilegales, antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del país, programada para el 21 de junio.
Los reportes más alarmantes provienen de los departamentos de Arauca, Caquetá, Cauca, Guaviare y Nariño. Un pastor de Arauca confirmó a CSW que líderes religiosos en zonas rurales han recibido advertencias del grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN), con el objetivo de impedir que apoyen al candidato de derecha Abelardo de la Espriella.
Los informes indican que, durante reuniones, miembros de la guerrilla han advertido a los pastores que no permitirán el ingreso de nuevas iglesias a la zona ni la construcción de nuevos templos, afirmando que “lo que ya existe es suficiente”. En reuniones forzadas, también se ha indicado a líderes religiosos que deben tener “mucho cuidado” con respecto a determinados candidatos, incluido de la Espriella.
Mientras tanto, en Caquetá y Cauca, informes señalan que facciones disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) estarían instruyendo a líderes religiosos para que adviertan a sus congregaciones de que sus votos serán vigilados.
El gobernador de Caquetá, Luis Francisco Ruiz, alertó que un grupo de líderes religiosos se comunicó con él para expresar su preocupación, en particular por las acciones del Bloque Jorge Suárez Briceño, una fracción disidente de las FARC liderada por alias “Calarcá”. Según el gobernador, este grupo estaría utilizando panfletos, reuniones obligatorias y mensajes de WhatsApp para influir en las decisiones de voto en municipios como San Vicente del Caguán y Cartagena del Chairá. También se ha informado que grupos armados han amenazado con exigir a los votantes fotografiar sus tarjetones marcados y mostrar las imágenes a representantes de los grupos disidentes, permitiéndoles identificar a quienes no sigan sus órdenes.
En contraste con estas presiones externas, la Iglesia Cristiana Cuadrangular (Zona Arauca) emitió un comunicado oficial declarando su neutralidad frente al proceso electoral. La organización enfatizó que su misión es espiritual y que sus miembros son ciudadanos libres que pueden tomar sus propias decisiones de acuerdo con sus convicciones, rechazando cualquier uso de la fe como herramienta de presión política.
Anna Lee Stangl, directora de Incidencia y Líder del Equipo para las Américas de CSW, declaró: “CSW está profundamente preocupada por las denuncias creíbles de intimidación y coerción electoral, por parte de grupos armados ilegales en diferentes regiones de Colombia. No sorprende que estos grupos hayan dirigido, en muchos casos, sus acciones específicamente contra líderes religiosos, ya que durante mucho tiempo han considerado a estos líderes una amenaza para su propia influencia y control. Hacemos un llamado al gobierno de Colombia para garantizar que las elecciones de este domingo sean libres y justas, y para que aborde urgentemente la renovada amenaza de los grupos armados ilegales y organizaciones criminales en todo el país”.
Nota para editores:
- CSW actualmente desarrolla una campaña que solicita al ganador de las próximas elecciones restaurar protecciones específicas para líderes religiosos, reconociendo el riesgo particular que enfrentan en regiones caracterizadas por la presencia de grupos armados ilegales y organizaciones criminales. La petición ha recibido más de 900 firmas y puede ser firmada desde cualquier lugar del mundo.